OPINION

Las crecidas del Ebro y el “trasvase”

El tema de las crecidas del Ebro y su aprovechamiento es mucho más complejo de lo que parece a primera vista. Permítanme insistir y plantear estas cuestiones.
Texto publicado por Angel Pascual Rodrigo en su muro de Facebook.

Original aquí.

El tema de las crecidas del Ebro y su aprovechamiento es mucho más complejo de lo que parece a primera vista. Permítanme insistir y plantear estas cuestiones.

1. Si se tomara el agua después de Aragón ¿qué tendría que ver con las inundaciones? ¿Se ha visto que haya inundaciones en Tarragona?

2. Como dice el admirable joven alcalde de Quinto de Ebro, entre 1960 y 2000 sólo hubo una inundación-catástrofe. Si se volvieran a permitir los controles y limpiezas de sedimentos de las riadas ya no volvería a haberlas.

3. Esas riadas, como las del Nilo o el Ródano son necesarias para reforzar la capa freática e impedir que la presión del agua del mar salinice las zonas de la costa.

4. Cuando llegan las crecidas ya están todos los embalses llenos. Si se construyeran más también se habrían llenado antes y no se podría acumular.

5. Para retener ese hipotético exceso haría falta un pantano que ocupara toda la provincia de Burgos, pero por allí nunca tiene gran caudal, además de que sería una barbaridad. Como supuso para Aragón anegar muchas de las mejores huertas de Caspe y otros lugares al construir los pantanos existentes.

6. Para llevar el agua hasta Valencia sería necesario subir el agua varios desniveles de más de 450 m de altura. ¿Se imagina las bombas que harían falta para subir esos desniveles en rampas sucesivas de uno 100 km cada una con lo que la fuerza necesaria aumentaría exponencialmente.

7. Haga usted este cálculo: El caudal normal del Ebro son 426 m3/s. El máximo puntual durante unas horas o todo lo más un par de días por Zaragoza es de 2.200 m3/s. cuando sale de Aragón ya ha dejado en el camino una parte importante. Aún así, si se pretendiera aprovechar al máximo “un sobrante” de unos 500 m3/s imagine la potencia necesaria de esas bombas para ese caudal, esos desniveles y esas largas rampas.

Piense por ejemplo, a groso modo, que una bomba de piscina familiar de unos 300 Kw/h para mover el agua unos 10 metros sin subirla de nivel necesita un día para mover unos 50 m3, por tanto mueve unos 0,0006 m3/s. Por tanto se necesitaría nada menos que LA POTENCIA DE DOS MILLONES DE BOMBAS COMO UNA NORMAL DE PISCINA; O SEA UNOS 600 MILLONES DE KW PARA MOVERLA SÓLO 36 KILÓMETROS EN PLANO HORIZONTAL. Imagine lo que haría falta para hacerle subir esas larguísimas rampas y desniveles.

La posibilidad de una tubería es también descomunal. Le dejo a usted hacer el cálculo de qué sección debería tener para que pudieran pasar esos 500 m3/s sin reventar. ¿Y los soterramientos en cientos de km por debajo de más de 300 km de profundidad a lo largo de 800 km hasta Murcia?

Para colmo, una vez allí tendrían que almacenarse en algún lugar ¿no? ¿Porque no querrán ustedes que para colmo los aragoneses tengan que aceptar convertir gran parte de la provincia de Teruel en un embalse? Y no olvide que esas obras descomunales serían para unos días cada bastantes años.

¿No sería lo más sensato, en el mejor de los casos, pensar en regar tierras desérticas de Aragón? Hay muchas y muy buenas.

Respecto al PNH, no llegó siquiera a nivel de anteproyecto técnico. Fue un brindis al Sol vacío de contenido.

Hace años me tomé la molestia de obtenerlo y leerlo. Estaba, insisto, vacío de contenido técnico, ni trazados ni el más mínimo estudio real de costos.

Era una mera declaración de intenciones utilizada de modo partidista y político por ambas partes; aunque, lógicamente, tuvieron la culpa generatriz de la difusión del error y del lamentable malestar en las relaciones entre levantinos y aragoneses desde entonces quienes propusieron insensatamente aquel descabellado PNH.

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Chusé Lusilla

Periodista zaragozano. Trabajó en El Día de Aragón y El Punto Deportivo entre 1987 y 1989. Anteriormente presentó programas informativos en Antena 3 de Radio y Radio Aragón. En 1989 y hasta 1991 fue Jefe de Información en General Motors España. Posteriormente desempeñó el cargo de asesor de prensa del Gobierno de Aragón entre 1993 y 1994 y Jefe de prensa del Ayuntamiento de Zaragoza en 1995.
Tras semejante carrera periodística, emigró al Caribe y Brasil donde trabajo para varias multinacionales del sector médico y del cine. Hoy buscado todavía por diferentes gobiernos, sobrevive como soldado de fortuna. Si usted tiene algún problema y se lo encuentra, quizá pueda contratarlo.